CAVALCANTE, Elton Emanuel Brito
(UNIR, 2026, [email protected])
Durante a Revolução, os revolucionários destruíram igrejas e assassinaram sacerdotes para reformar a sociedade (Johnson, 2001). A resistência cristã foi perseguida a ferro e fogo, e talvez o caso mais explícito seja o massacre da Vendée1, até hoje assunto não digerido pelos governos franceses, embora já vastamente comprovado. Em 1792, os moradores de La Vendée, fiéis à sua fé cristã, se levantaram em armas contra o autoritarismo dos revolucionários franceses. Houve inumeráveis matanças por parte destes, pois tinham a intenção de aniquilar a todo cristão católico que encontrassem, como o atesta a fala do general Grignon, chefe da primeira coluna que entrou na região: «Camaradas, entramos en el país insurrecto. Os doy la orden de entregar a las llamas todo lo que sea susceptible de ser quemado y pasar al filo de la bayoneta todo habitante que encontréis a vuestro paso. Sé que puede haber patriotas en este país; es igual, debemos sacrificarlo todo» (Gringon apud Martínez, 2022, p. 01). O massacre de La Vendée foi da Revolução
el capítulo más horroroso. En diciembre del 1793 el gobierno revolucionario da la orden de exterminar la población de 778 parroquias: ‘Es necesario matar a las mujeres para que no reproduzcan y a los niños porque serían los futuros bandoleros’. Escribieron esto. Firmado por el ministro de la Guerra de ese tiempo Lazare Carnot. El general Clébert se negó a ejecutar esa orden: ‘Pero por quién me toman? Yo soy un soldado no un carnicero’. Entonces mandaron a Turreau, un cretino, alcoholizado, con una armada de cobardes. Nueve meses después el general Hoche, nombrado comandante, llegó a Vandea. Quedó horrorizado. Escribió una carta memorable y admirable al gobierno de la Convención: “No he visto nada tan atroz. Han deshonrado la República! ¡Han deshonrado la Revolución! Yo les hago saber que a partir de hoy haré fusilar a todos los que obedezcan sus órdenes… ". Qué había visto? 250.000 muertos de una población de 600.000 habitantes, pueblos y ciudades por el suelo y quemadas, mujeres y niños horrorosamente torturados. En Evreux y en Les Mains se guillotinaron a decenas culpados sólo por haber nacido a Fontaine au Campte (Chaunu, 1989, p. 01)
Sobre esse massacre, Júlio Verne escreveu um romance intitulado El Conde de Chanteleine: o livro foi censurado e até hoje não figura na história oficial francesa: «Esta novela desapareció sospechosamente de toda biblioteca pública o privada del mundo, lo cual no puede deberse al olvido de las editoriales, y menos tratándose de un escritor de la fama de Julio Verne” (Padilla, 2023, p. 01).
Imagem. Combat de Cholet en 1793

Fonte: Paul-Emile Boutigny, 1899
Entre os deputados revolucionários, porém, não havia consenso a respeito de quais paradigmas religiosos permitir ao povo. Havia quem quisesse impor um ateísmo absoluto como política pública nacional; outros buscavam retornar à adoração da natureza e da razão (Johnson, 2001). Robespierre era partidário dessa segunda alternativa, afirmando que se a Divindade não existisse, seria imprescindível inventá-la, pois, para administrar a república, deveria existir algum tipo de religião como método de controle das massas: “Por esta razón, no conozco a ningún legislador a quien se le haya ocurrido nacionalizar el ateísmo. Sé, por el contrario, que incluso los más sabios entre ellos, se han permitido mezclar con la verdad algunas ficciones, ya sea para asombrar la imaginación de los pueblos, ya sea para atarlos más fuertemente a sus instituciones” (Robespierre, 2018, p. 163).
Ele propunha que “sin violencia, sin persecuciones, todas las sectas deben confundirse en la religión universal de la Naturaleza,” e que “el verdadero sacerdote del Ser supremo es la Naturaleza; su templo, el universo; su culto, la virtud; sus fiestas, la alegría del gran pueblo reunido bajo sus ojos para estrechar los dulces lazos de la fraternidad universal y para presentarle el homenaje de los corazones sensibles y puros” (Robespierre, 2018, p. 168).
Não obstante a dureza de Robespierre, era favorável, no começo, a certo grau de liberdade religiosa, desde que nenhuma seita fizesse menção de crítica ao governo revolucionário: “Que sea respetada la libertad de cultos para mayor gloria de la Razón; pero que dicha libertad no altere el orden público y no se convierta en un medio de conspiración. Si la maldad contrarrevolucionaria se escudase tras este pretexto, entonces reprimidlo; y apoyaos además en la fuerza de los principios y en la fuerza misma de las cosas” (Robespierre, 2018, p. 168). Nessa religião deve-se cultuar uma espécie de super-homem, livre das debilidades da religião cristã, o mesmo que aparecerá em Nietzsche e, depois, em Hitler:
Debemos vincular la moral a principios eternos y sagrados; debemos inspirar al hombre un respeto religioso por el hombre, un sentimiento profundo de sus deberes, que es la única garantía de la felicidad social; debemos alimentarle con todas nuestras instituciones: la educación pública debe encaminarse, sobre todo, hada este objetivo.Sin duda, le imprimiréis un gran carácter homogéneo a la naturaleza de nuestro gobierno y a los sublimes destinos de nuestra República. Sentiréis la necesidad de hacerla común e igual para todos los franceses (Robespierre, 2028, p. 169).
Para tanto, os pais devem perder a autoridade sobre os filhos, sendo estes educados pelo Estado:
Ya no se trata de formar «señores», sino ciudadanos; sólo la patria tiene el derecho de educar a sus hijos: no puede confiar esta tarea al orgullo de las familias, ni a los prejuicios de los individuos, eternos alimentos de la aristocracia y de un federalismo doméstico, que restringe los espíritus, los aísla, y destruye —junto con la igualdad— todos los fundamentos del orden social. Pero este grandioso argumento es extraño a la presente discusión (Robespierre, 2018, p. 170).
Robespierre era fiel seguidor de Jean Jacques Rousseau, logo cria que a maldade humana é uma convenção, algo criado e desenvolvido pela sociedade. Rousseau acreditava que o instituidor do mal é a propriedade privada e que as instituições e religiões surgem para legitimá-la. Acreditava também que um regime social justo era o que aproximasse o homem à eterna e verde natureza (Manfred, 2014). Como se sabe, entretanto, a reação a essa nova religião foi contundente, e, no contexto da guerra civil, Robespierre instaurou o Comitê de Salvação Pública, cuja meta era caçar os inimigos da revolução, instaurando o Terror, o cume de sua ditadura: O culto pregado por Robespierre, no fundo, baseava-se em ideias animistas e racionalistas, que buscavam sacar o cristianismo de toda a Europa. Suas atitudes extremistas e o poder que possuía o levaram a idolatrar sua própria imagem:
O Culto ao Ser Supremo definiu-se como mais do que uma mera rejeição dos deuses ou de Deus, pois promovia frequentes exibições de devoção a Razão. Para inaugurar a nova religião do Estado, Robespierre declarou que 20 Prairial Ano II (8 de Junho de 1794) seria o dia de celebração nacional do Ser Supremo, e o evento em Paris foi projetado em uma escala maciça, organizado pelo artista Jacques-Louis David, o pintor de Napoleão, e teve lugar em torno de uma montanha artificial erguida no Champ de Mars. Robespierre assumiu total liderança do evento, a frente de uma procissão e “revêtu un habit bleu céleste serré d'une écharpe tricolore. Il tient un bouquet de fleurs et d'épis à la main, ou vestido com um habito azul-celeste apertado com um lenço tricolor. Ele segura um buquê de flores na mão”, sem medo do ridículo e acreditando estar sem macula, ostensivamente, sem medidas, a ponto de em um devaneio místico declarar que a Verdade era uma "utilidade social" de sua nova religião (Garcia, 2015, p. 01).
Em Robespierre estão os alicerces das ditaduras mais ferrenhas dos séculos seguintes. A república de Robespierre terminou em uma forma mais autoritária de absolutismo, mas muito dos conceitos que já haviam estado sendo difundidos pelos iluministas teriam, após ela, espaço fértil para desenvolvimento: república burguesa, república popular democracia burguesa, anarquia, monarquia parlamentar, comunismo, socialismo etc. Depois de sua morte, foi modelo de inspiração para muitos ditadores: basta con mirar, durante as passeatas, os gigantescos cartazes com os rostros de Stalin, Hitler, Mao ou Kim Jong-un, por exemplo, para notar-se o culto à imagem de tais caudilhos.
Referências
GARCIA, Jorge E. A inversão da criação de Maximilien Robespierre, dit "L'Incorruptible". Históriablogspot, 2015, disponível em: http://conversandoalegrementesobrehistoria.blogspot.com/2015/01/a-inversao-da-criacao-de-maximilien.html
MANFRED, Albert Z. Maximilien de Robespierre. Ed. Omegalfa, 2014, disponível em: file:///C:/Users/elton/Downloads/robespierre.pdf
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“La Vendeé fue una región que prefirió el exterminio total a renegar de su fe. Las guerras de Vendée. 1793 - 1799. La historia de las guerras de Vendée no fue escrita por los vencedores, se eliminó por completo de la historia de Francia y, hasta hace poco, el gobierno francés la negó. Todavía no forma parte del plan de estudios de historia de la escuela, pero está bien documentada. Cuando Solzhenitsyn inauguró el Vendée Memorial oficial en Les Lucs-sur-Boulogne en 1993, el gobierno central ignoró el evento, así como la mayoría de los principales medios de comunicación franceses. La guerra fue la primera 'guerra total' en la historia moderna, en la que estuvieron involucrados hombres, mujeres y niños. También fue la primera guerra moderna en la que las tropas regulares fueron golpeadas repetidamente por campesinos principalmente desarmados (sin armas de fuego). Fue un asunto salvaje en el que cada bando fue culpable de atrocidades. El nombre de la región en ese momento era Bas-Poitou, y era una región rural pobre. Además de campesinos, estaba habitado por aristócratas empobrecidos, pequeños burgueses y sacerdotes pobres; por lo tanto, las desigualdades sociales eran menos marcadas aquí que en otras partes de Francia. La revolución de 1789 estuvo al principio llena de esperanza, con un genuino deseo de reforma, incluso los ingleses la aclamaron como un triunfo de la razón sobre la superstición y el privilegio. Ese verano, la nueva Asamblea Nacional adoptó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Cuanto más los jacobinos tomaron el control de París, más eventos comenzaron a escalar. Ninguna organización política o estatal puede controlar las creencias religiosas de su gente, y la población de Vendée Militaire (nombre dado a la zona de resistencia armada, al sur del Loira) y Bretaña era devotamente católica. Sin embargo, controlar la fe fue exactamente lo que trató de hacer el gobierno republicano, lo que generó un profundo resentimiento que creció a lo largo de los años” (Lawrence John Dunn. In the Vendée. disponível em: https://inthevendee.com/tourism-leisure/the-vendee-wars/#).︎