La Universidad de Buenos Aires fue un protagonista en la reconstrucción del Estado argentino, implementando sus reformas de manera heroica, garantizando al largo de su historia un nivel importante de libertad e independencia.

RESUMEN

 

A finales del siglo XVII las autoridades eran contrarias a crear un centro universitario, en la ciudad de Santa María de los Buenos Aires. Los estudios jurídicos eran llevados a cabo en el Virreinato del Río de la Plata, en las Cátedras de Derecho, en las universidades de Lima, Charcas o Chuquisaca, Santiago de Chile. En 1814 se aprobó la creación de una Academia de Jurisprudencia. Un trágico suceso conmovió el claustro universitario, que se propagó por todo el Buenos Aires de aquellos años. Un estudiante de segundo año de Jurisprudencia decidió quitarse la vida, poco después de haber reprobado por la mesa examinadora. La actitud del joven estudiante, causada por la parcialidad de los profesores que componían la dicha mesa llevó a cientos de estudiante a unirse y a romper la disciplina imperante en la época. Así que, crearon la Junta Revolucionaria pro Reforma Universitaria, que aspiraba hacer una verdadera reforma, basada en los principios liberales en vigor en el momento. La Universidad de Buenos Aires fue un protagonista en la reconstrucción del Estado argentino, implementando sus reformas de manera heroica, garantizando al largo de su historia un nivel importante de libertad e independencia.

Palabras claves: Mesa examinadora. Suicidio. Movimiento estudiantil. Reformas.

 

ABSTRACT  

In the late seventeenth century the authorities ware contrary to create a university in the city of Santa María de los Buenos Aires. Legal studies ware conducted in the Viceroyalty of the Río de la Plata, in the Departments of law at the universities of Lima, Charcas or Chuquisaca, Santiago de Chile. In 1814 was approved the creation of an Academy of Jurisprudence. A tragic event shocked the student community at the University of Buenos Aires and spread throughout the province of Buenos Aires at the time. A second year student of Jurisprudence decided to commit suicide shortly after being rejected by the examining board. The attitude of the young student, caused by the partiality of the teachers who made ​​up the table, took hundreds of students to come together and to break the reigning discipline at that time. They created the Revolutionary board of members Pro University Reform, which aimed at making a real university reform based on liberal principles in force in those days. Finally, the University of Buenos Aires was a protagonist in the reconstruction of the Argentine state, implementing its reforms heroically, ensuring throughout its history an important level of freedom and independence.



Keywords: Examining board. Suicide. Student movement. Reforms.

1 INTRODUCCIÓN

Esta monografía tiene como objetivo proporcionar una breve historia del movimiento estudiantil de 1871 y sus consecuencias internas para la Universidad de Buenos Aires, desde un enfoque descriptivo y cualitativo, teniendo en cuenta los principales hechos pasados, desde los aspectos más relevantes, hasta la consolidación del tema, mediante una investigación bibliográfica para tratar de entender el contexto histórico que llevó a un grupo de estudiantes de movilizar a cientos de estudiantes y mover la política y los gobernantes de la época, imponiendo los primeros cambios con el fin de humanizar la educación superior.

2 ANTECEDENTES E HISTÓRIA

2.1 ORIGEN DE LOS ESTUDIOS JURÍDICOS EN EL RÍO DE LA PLATA

A finales del siglo XVII en la joven ciudad de Santa María de los Buenos Aires, las autoridades eran contrarias a crear un centro universitario.

Los estudios jurídicos eran llevados a cabo en el Virreinato del Río de la Plata, en las Cátedras de Derecho en las universidades de Lima, Charcas o Chuquisaca, Santiago de Chile, y desde 1791 se inserta en esa lista, la Universidad de Córdoba, recibiendo los jóvenes más pudientes para seguir la carrera de abogado.

A pesar de varias opciones de estudios jurídicos en el Virreinato, había la imposición del miedo, con los argumentos de que la cátedra de leyes en la pequeña ciudad de Buenos Aires generaría más problemas que soluciones.

“Está probado que las excusas alegadas para impedir el acceso de letrados, sólo encubrirían la preocupación de muchos funcionarios inescrupulosos, temerosos de que la presencia de personas ilustradas y conocedoras de la ley, estorbase, sus abusos y negocios sucios” (SANGUINETTI, 1986, 43).

No fue casualidad que Carlos V, previamente había prohibido la entrada de abogados en las colonias hispanas sin su permiso expreso. Luego, los pobladores de la isla La Española pidieron para levantaren tales prohibiciones, bajo el argumento de que crearían otros problemas, porque la gente perdía sus causas, porque no sabían cómo hacer sus peticiones, tampoco defenderse ante el poder judicial.

2.2 ORIGEN DE LOS ESTUDIOS JURÍDICOS EN BUENOS AIRES

Tras el fracaso de varios proyectos para crearse un curso de enseñanza jurídica, en 1814 se aprobó la creación de una Academia de Jurisprudencia - ubicada en la calle Perú, llamada Manzana de las Luces -, por una regla del Directorio, que era la autoridad nacional, en las mismas líneas de las academias que funcionaban en Santiago y Charcas, que se materializó un año más tarde, y tenía la intención de dar una formación práctica a los profesionales jurídicos futuros,

Los criterios que deberían cumplirse para la creación de la Academia de Jurisprudencia Teórica y Práctica Buenos Aires, estableció que la institución se destinaría “al adelantamiento y al esplendor de la jurisprudencia, tanto para instrucción de los jóvenes que aspiran a profesarla, cuanto para la mayor perfección de los Profesores”. Mientras, en la práctica estaba destinada a habilitar a los que deseaban ejercer la profesión de abogado. Así que, en ese momento, para obtener la autorización para litigar, el egresado de los cursos jurídicos, admitido en la Academia debía asistir a tres años de estudio - que estudiaba principalmente el derecho indiano y patrio - y aprobar los exámenes correspondientes de la teoría y la práctica forense. El examen final, que suponía integrador, debía rendirse ante la propia Cámara de Apelaciones, que era el máximo órgano judicial en Buenos Aires.

La Academia de Jurisprudencia, como la primera institución local, de extensión y difusión de enseñanza jurídica, se mantuvo en gran parte del siglo XIX. Con la caída del Directorio en 1820, la Academia subsistió como una entidad de la provincia de Buenos Aires hasta 1872.

2.3 ORIGEN DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

La Universidad de Buenos Aires fue inaugurada las cuatro y media de la tarde del día 12 de agosto 1821 por el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Martín Rodríguez y su ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia. Sin embargo, Antonio Sáenz fue el actor principal para la creación de la Universidad.

Con la creación de la universidad se ha iniciado su organización estructural, con la incorporación de las instituciones educativas que ya existían, como los cursos de matemáticas del Consulado Buenos Aires, los del Instituto Militar y los del Colegio de la Unión. La Universidad todavía incorporó la parte teórica de la Academia de Jurisprudencia.

En virtud del Decreto de 8 de febrero de 1822, la Universidad de Buenos Aires se compone de los siguientes departamentos, ya antecediendo a las facultades actuales: Departamento de Primeras Letras, Departamento de Estudios Preparatorios, Departamento de Ciencias Exactas, Departamento de Medicina, Departamento de Ciencias Sagradas, Departamento de Jurisprudencia.

2.4 DEPARTAMENTO DE JURISPRUDÊNCIA

Desde el principio, se destaca la importancia de los estudios jurídicos, lo que resulta en un elemento vertebral dentro de la nueva institución. En este sentido hay que destacar que el primer rector de la Universidad fue el Presbítero Antonio Sáenz, que había sido presidente de la Academia de Jurisprudencia, y aunque tuviera formación en derecho su gobierno inicial era bastante tímido. En los primeros años el Departamento de Jurisprudencia sólo tenía dos Cátedras, una de Derecho Civil - a cargo de Pedro Alcántara Somellera - y otra de Derecho Natural de Gentes - a cargo del propio Sáenz -.

Los primeros maestros de estudios jurídicos fueron el rector de la Universidad, Antonio Sáenz, de la Cátedra de Derecho Natural y Gentes, y Pedro Antonio Somellera, de la Cátedra de Derecho Civil. En 1823 se incorporó al Departamento de Jurisprudencia la Cátedra de Economía Política. Esta materia era dictada, en 1824, por Pedro José Agrello y desde 1826 por Dalmacio Vélez Sársfield. Además, se incorporó al Departamento de Jurisprudencia en 1826, la Cátedra de Derecho Público Eclesiástico, cuyo primer maestro fue el Presbítero Eusebio Agüero.

Asimismo, el título universitario no habilitaba al alumno a ejercer profesión y quién aprobaba en las asignaturas previstas para el curso sólo recibía un grado académico de Doctor en Jurisprudencia, que no permitía el ejercicio de la abogacía. El egreso debía asistir a tres años en la Academia para lograr su habilitación profesional y defender alguna causa. El Departamento y la Academia de Jurisprudencia funcionaban como un doble sistema interdependiente de formación entre la teoría y la práctica.

2.5 ORIGEN DE LA FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES

En 1874 se creó la Facultad de Derecho e Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, entre otras, para regular los artículos de la Norma Constitucional. Fue dictado el Decreto Orgánico del 26 de marzo de 1874, preparado por Juan María Gutiérrez, Pedro Collena y José María Moreno y firmado por el gobernador de Buenos Aires Don Mariano Acosta - que sería Vicepresidente de la República de 1874 hasta 1880 - y por los ministros Amancio Alcorta y Leopoldo Basavilbaso, sustituyendo os sistemas vigentes en aquella, que ya tenía unos 60 años de existencia, y eran case una extensión de la historia del país-.

Esa Constitución, en el artículo 6, disponía que "la Universidad se compone de las siguientes Facultades: Humanidades y  Filosofía, Ciencias Médicas, Derecho, Matemáticas y Ciencias Físico-Matemáticas" Por lo tanto, aparece en escena el origen de la actual Facultad de Derecho, que ha sucedido y al mismo tiempo continuó el antiguo Departamento de Jurisprudencia, cuyo primer decano fue Manuel Quintana.

La Facultad de Derecho, desde sus inicios, fue gobernada por diversos regímenes jurídicos y diferentes estatutos, funcionando inicialmente en las instalaciones de la Facultad, distribuyendo sus alumnos en la sede del Colegio Central y en el Convento de San Francisco, hasta 1877, cuando se trasladó a el nuevo edificio de la calle Moreno, 300. Permaneció en esta dirección casi medio siglo hasta ser trasladada al edificio de la Avenida Las Heras y Pueyrredón, en 1925, donde permaneció hasta 1949, cuando se trasladó a la Avenida Figueroa Alcorta, 2200, donde se encuentra hoy.

3 LOS HECHOS DE DICIEMBRE DE 1871

Un trágico suceso, el 12 de diciembre de 1871, conmovió al Departamento de Jurisprudencia de la Universidad de Buenos Aires y sorprendió a toda la sociedad de aquellos años. Un estudiante de segundo año de Jurisprudencia, de 22 años de edad, Roberto Sánchez, decidió quitarse la vida, poco después de haber reprobado por la Mesa Examinadora. Tan pronto como se enteró de la noticia de su desaprobación fue a su casa, ubicada en la calle Belgrano, al lado de la Iglesia de Monserrat, encerrado en su habitación y escribió varias cartas. Después de eso, las personas que estaban en otras habitaciones de la casa oyeron un disparo de arma de fuego y fueran a la habitación y lo encontraron en el suelo con la cabeza toda destrozada.

El joven estudiante era de una familia respetable de San Juan, considerado un estudiante de talento, sensato y muy discreto y que estaba empleado en la secretaría de gobierno y era secretario de la Sociedad Literaria de Estímulo y colaborar del Diario La Nación.

Una de las cartas escritas estaba destinada a su madre, que tenía el siguiente contenido: “Madre mía: antes de morir, rómpela la cuerda al reloj que al separarme de ti me regalaste, para que en todo tiempo marque la hora infausta de mi infortunio”.

Otra carta dejada a su hermano expresó: “desde que comencé a estudiar puse mi vida en un hilo; hoy ese hilo se ha cortado y he puesto mi mano donde nunca hubiera querido ponerla”.

Durante el funeral de Sánchez, que tuvo lugar en el cementerio de la Recoleta, fueron más de 2.000 estudiantes, así como gran parte de la sociedad de Buenos Aires.

Los periódicos más importantes de la época, La Prensa, La Nación, El Nacional e La Tribuna se ocuparon de reportar una gran cantidad de informaciones en sus páginas, a partir del día siguiente al hecho hasta el día 20 de diciembre 1871.

Los compañeros de Sánchez entendieron la reprobación en Derecho Romano como una gran injusticia. Así que su muerte contribuyó a una rápida ola de protestas contra los profesores que componían la mesa examinadora.

De este modo, al final de los actos fúnebres, cientos de estudiantes se reunieron en el patio de la Facultad, en los pasillos y claustros, y grupos se posicionaron en las calles Perú y Potosí, a pronunciar discursos, arengas y protestas. Pronto, llegaron a la Casa Rosada, que era la sede del Gobierno Nacional, y pidieron el despido de los profesores que participaron de la mesa examinadora y publicaron un manifiesto pidiendo cambios en la manera de llevar a cabo las pruebas, advirtiendo que “que no había parcialidad en la clasificación de los exámenes, pues, la mayor parte de los catedráticos dan lecciones particulares en sus casas habitaciones, lecciones a precio de oro, a las que asisten los discípulos de la Universidad que quieren beneficiarse la buena voluntad del catedrático para el examen próximo.

3.1 LOS OBJETIVOS DEL MOVIMIENTO

Los estudiantes llevaron a cabo las manifestaciones que fueron llamadas "Movimiento 13 de diciembre". El movimiento tenía su propio órgano de difusión, asambleas autónomas y sus peticiones eran directamente remitidas a las autoridades de la universidad y de la provincia de Buenos Aires.

Ese movimiento aspiraba hacer una verdadera reforma universitaria, basada en los principios liberales en vigor en la época, para mantener la reforma, la independencia y la autonomía financiera de la universidad.

Según Ortiz (2008), el periódico, que circulaba una vez por semana, denominado 13 de diciembre, publicó el lema del movimiento, que era: Buscar la verdad, conocer la verdad, poseer la verdad en toda su extensión y en todas sus múltiples manifestaciones. De igual manera fue publicado su plan de acción para el logro de los objetivos. Sus puntos centrales eran:  1) Provocar las reformas necesarias en la universidad y en las demás facultades científicas de enseñanza; 2) Patrocinar las causas justas de todo estudiante, catedrático o empleado; 3) Socorrer al estudiante indigente; Alentar o estimular al profesor distinguido; 5) Fomentar y promover el engrandecimiento de las facultades científicas como institución al servicio de la ciencia.

El Movimiento 13 de Diciembre fue liderado principalmente por los estudiantes de Derecho, que integraron la denominada "Junta Revolucionaria pro Reforma Universitaria", siendo sus principales líderes: Estanislao Zaballos, Pedro Arata, Francisco Ramos Mejía, José María Ramos Mejía, Lucio Vicente López, Juan Carlos Belgrano, José María Cantilo, Francisco B. Pico, Ismael Bengolea e Juan de Fonseca. La Junta fue presidida por Juan Carlos Belgrano y secretariada por Estanislao Zeballos.

3.2 CONSECUENCIAS del movimiento 13 de diciembre

Unos días antes del comienzo de la agitación estudiantil la universidad fue clausurada. La mesa examinadora que reprobó Sánchez era compuesta por los profesores Aurelio Prado y Rojas - Profesor de Derecho de Gentes y Derecho Internacional, Ezequiel Pereyra - Profesor de Derecho Romano e Miguel Esteves Saguí - Profesor de Derecho Penal y Mercantil.

Estos profesores renunciaron a sus puestos, pero el gobierno no aceptó esas renuncias, argumentando que no fuera un acto espontáneo de su voluntad, pero un efecto  de la coacción ejercida sobre su ánimo por el liderazgo del movimiento estudiantil, “y no siendo justo ni conveniente que el gobierno acceda a dicha renuncia, porque eso relajaría la disciplina de la casa, estableciendo precedentes que harían imposible la provisión y mantenimiento de las cátedras en un orden regular, de lo que se seguirían irreparables perjuicios para la misma juventud estudiosa, se resolvió no aceptar la renuncia”. “(…) Por otra parte, los catedráticos que no les es lícito dar lecciones o repasos a los alumnos matriculados en la universidad, sea en otros colegios o en sus propias casas, recibiendo por ello un estipendio o compensación. Si el catedrático, en bien de sus alumnos, quiere aumentar el tiempo de sus lecciones, aunque sea fuera de la universidad, debe hacerlo gratuitamente, porque la enseñanza de esos alumnos le es retribuida ya por el Estado.”

Aún así, estableció  que ninguno de los tres catedráticos que habían reprobado a Sánchez formarían parte de las mesas examinadoras, convocando para ocupar las vacantes existentes los profesores José Benjamín Gorostiaga, Marcelino Urgaste y Alejo B. Gonzales, pero ellos no aceptaron el nombramiento, alegando motivos de viaje y otras ocupaciones.

Por último, los maestros Vicente Fidel López y Cosme Beccar aceptaran componer la mesa examinadora, después de las garantías de que serían respetados y los informes que los estudiantes habían recibido sus nombres con simpatía.

Más allá, el profesor Esteves Saguí insistió con la intención de su renuncia, a menos que el Gobierno se retraiga las alusiones que hizo de forma genérica, a los profesores que cobraban dinero por sus lecciones a los estudiantes. Sin embargo, el Gobierno respondió que “no había referido a los catedráticos de Derecho, porque la notoria respetabilidad de dichos señores alejaba toda idea de lucro en el desempeño de su puesto”. Asimismo, Esteves Saguí siguió insistiendo en la renuncia, que fue finalmente aceptada y nombrado el profesor Federico Pinedo. Ya el profesor Aurelio Prado y Rojas, también insistió en su renuncia en febrero y 1872, que fue fácilmente aceptada.

En este contexto, muchos profesores presentaron renuncia de sus funciones, aun no siendo integrantes de la mesa examinadora que aplazó a Sánchez. Entre ellos estaba José María Moreno, catedrático de Derecho Civil, que renunció el 5 de marzo de 1872, alegando que no podía cumplir dignamente con su magisterio, dada la situación imperante. Sin embargo, el Gobierno, de acuerdo a la petición de los alumnos que defendían su continuidad en la cátedra, no aceptó dicha renuncia.   

Además de las consecuencias inmediatas causadas por los acontecimientos y actitudes de los manifestantes después del suicidio de Sánchez, la dirección del movimiento convenció al rector de la urgente necesidad de desarrollar una ley orgánica de instrucción pública que "abrazara todas los ramos." De este modo, el Estatuto Universitario, que Gutiérrez presentó al Gobierno a principios de 1872, ya adoptaba los principios de autonomía, gratuidad y enseñanza libre.

Sin embargo, los miembros del Poder Ejecutivo, a su vez, pensaron que las acciones resultantes del Movimiento 13 de Diciembre mostraron que la disciplina dentro de la universidad era frágil, que requiere resortes necesarios para mantenerse sólido porque el sistema educativo y el sistema de pruebas anuales tenían defectos y era necesario corrección. Así que se dio instrucciones al Rector para reunir el Consejo Universitario, “a fin de que propusiera inmediatamente tal reforma.” Además, “aceptada la indicación de proyectar una ley orgánica de la instrucción pública y confería al mismo rector el encargo especial de prepararla.”

Como consecuencia, la Constitución de la Provincia de Buenos Aires de 1873 incorporó el tema universitario, estableciendo un sistema de Facultades en la Universidad de Buenos Aires (arts. 33 y 207).

De acuerdo a la nueva norma el máximo órgano de la Facultad fue denominado de “Los Académicos", y era compuesto de 14 miembros vitalicios, nombrados por el Poder Ejecutivo provincial, no siendo necesario tener un título universitario. Por debajo de ese órgano estaban los maestros, designados por la propia academia - hasta 1885 - y el personal administrativo.

4 MOVIMIENTOS POSTERIORES

4.1 MOVIMIENTOS DE LOS AÑOS 1903/04

Os Estatutos das Universidades prevean no inciso V do artigo 36, que as a las Facultades corresponde dictar sus respectivos reglamentos, facultad exclusiva que le ha sido reconocida y ratificada por la ley 3271 de 27 de septiembre de 1895.

En el ejercicio de esta prerrogativa, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales editó el Reglamento de 05 de septiembre 1902, que establecía: "queda fijada como única época oficial para los exámenes parciales la que empieza el 1º de Diciembre de cada año. Esto, no obstante, los alumnos que hubiesen sido reprobados en uno u dos de sus exámenes parciales y aquellos a quienes falte una u dos materias para completar el curso de un año, podrán rendir examen de ellas en la época que empieza el 1º de marzo de cada año, y que, por tal causa, se considera complementaria exclusivamente".

Fijó, pues, una sola época oficial de exámenes parciales aplicando así la terminante atribución que le fija el inciso 13 del art. 36 de los Estatutos cuando dice que "determinar" las épocas y el orden de los exámenes y reglamentar" la forma en que deben rendirse". Es a esta época, única de exámenes, que es la oficial, y que tiene que referirse la aplicación de la ley 3271 y que los estudiantes aluden. Esa ley dice: "Las Facultades recibirán exámenes, en las épocas oficiales que fijan sus reglamentos, y los estudiantes regulares y libres que lo soliciten y del número de materias sobre que pretendan someterse a prueba, debiendo observarse para estas pruebas el orden indicado en los reglamentos respectivos".

Dada la insatisfacción de los estudiantes de derecho con las reglas de exámenes parciales y finales, hubo una nueva crisis que se produjo en diciembre de 1903, con la participación de estudiantes, profesores y funcionarios del gobierno, ya que alude Ortiz (2012, 20) “de este modo, suprimía la época oficial de marzo. Sin embargo, este reglamento violaba, lo dispuesto pela Ley 3271, llamada ley de libertad de exámenes, que confería derecho a todo estudiante universitario regular o libre, para ser recibido a examen por las facultades sobre el numero de materias que lo solicite, con la sola restricción de atenerse a ‘las época oficiales que fijan los reglamentos’.

En respuesta, los estudiantes presentaron una nota con la firma de más de 140 alumnos, en la fecha de 12 noviembre de 1903, solicitando la llamada Academia, el derecho de pagar no sólo dos, sino todas las materias del curso. La Academia de la Facultad rechazó dos veces la solicitud.

Así, estalló una huelga general sin precedentes en la Universidad el 1º de diciembre de 1903, que duraría casi un año. El decano Carballido decidió la clausura de la Facultad de Derecho. Esta vez, el movimiento involucró también a profesores y a alumnos y algunos integrantes del gobierno de la segunda presidencia de Roca que habrían visto con agrado el alzamiento (HALPERIN DONGHI, 1962, 110 y ss; ROSA, 1976, 9, 231; ORTIZ, 2004, 31 apud ORTIZ, 2012, 20).

De acuerdo con González (1918); Ortiz, (2011, 20), apud Ortiz (2011, 20), las demandas del movimiento, fueron en gran medida satisfechas, a través de importantes cambios en la Facultad y en la Universidad. Incluso, para algunos, incidieron en la fundación de la Universidad Nacional de la Plata.

Para Ortiz (2012, 20) ese movimiento contribuyó para la creación de la Revista de la Universidad de Buenos Aires, dirigida por Adolfo Rivarola, quien reemplazó a los Anales, que se puso en debates los sistemas  y los fundamentos de la enseñanza universitaria.

Esta reforma provocó el fin de la hegemonía entre los académicos y su sustitución por maestros en la conducción de la Universidad, con la reforma del Estatuto de 1906, además de la aparición de centros de estudiantes de Medicina e Ingeniería, en 1904, de derecho en 1904 y la creación de la Federación de la Universidad de Buenos Aires (11 de septiembre de 1908). 

4.2 LA REFORMA UNIVERSITARIA DE 1918

La Universidad de Córdoba fue fundada en 1613 y desde aquel momento que no cambiaba y se encontraba teñida de un clericalismo y un conservadurismo reaccionario, incluso la universidad llevaba en su escudo el nombre de Jesús y el juramento profesional era obligatoriamente sobre los santos evangelios. El gobierno de la universidad de hallaba en manos de las academias.

De acuerdo con González (1922); Ortiz (2004, 32) apud Ortiz (2012), esto explica un poco porque fue en Córdoba el punto de partida y no en Buenos Aires. Sin embargo, tuvo inmediata repercusión en todos los centros de estudiantes de la República.

Los reformistas se rebelaron, esencialmente, contra un modelo de universidad academicista y elitista. Luego de evaluar el funcionamiento de las universidades nacionales, como Córdoba, Buenos Aires y La Plata, y provinciales, como Tucumán y Santa Fe, propusieron un modelo institucional alternativo que contemplaba, entre otros puntos, los concursos para el ingreso a las cátedras y su periodicidad, la cátedra libre como recurso para introducir nuevas ideas y nuevos profesores y modernizar una estructura académica arcaica, una nueva forma de gestión de la universidad mediante el gobierno tripartito y la extensión universitaria y su acercamiento a la sociedad y a las demandas de los sectores medios. La bandera de la función social de la universidad y su compromiso con el contexto en que se inscribe constituyo un pilar fundamental del nuevo ideario.

Estanislao Zeballos, el líder estudiantil de los movimientos de 1871, que también participó, ya como profesor, de los movimientos de 1904, fue un gran impulsor de la reforma en la Facultad de Derecho y fue el primer Decano Interventor a partir de octubre de 1918.

5 CONCLUSIONES

El análisis con base en una investigación bibliográfica muestra que las reformas implementadas han producido consecuencias directas e indirectas importantes en la vida académica y social de la comunidad estudiantil, en la política y en la sociedad en general.

El suicidio conmovedor de un joven estudiante, causado por la parcialidad y por lo rigor de los profesores que componían la mesa examinadora, llevó a cientos de estudiantes a unirse y a romper el imponente disciplina de la época, pidiendo por cambios en las reglas injustas, en contra de las autoridades académicas y gubernamentales.

Las reformas se siguieron con el cambio de paradigmas, con el advenimiento de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires de 1873, que incorporó el tema universitario, insertando los artículos, que establecían un sistema de facultades en la Universidad de Buenos Aires.

Es importante destacar que el movimiento de 1871 no tenía ningún apoyo oficial por parte de los gobiernos nacionales y provincial, o tampoco, no había cualquier interferencia de la clase política. Fue un movimiento puramente estudiantil.

Además, en 1871 la Junta Revolucionaria del Departamento de Jurisprudencia, actual Facultad de Derecho, yendo más allá de su tiempo, ya defendía la participación activa del personal no docente, que hoy se llama comunidad universitaria, en el gobierno de la Facultad.

La Universidad de Buenos Aires fue un protagonista en la reconstrucción del Estado, implementando sus reformas de manera heroica, garantizando al largo de su historia un nivel de libertad e independencia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

CUELLO, Estefanía Paolla. “El primer plan de estudios de abogacía de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Su incidencia en la formación de la clase dirigente argentina.” in Ortiz, Tulio (coord.). “La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires como ámbito de formación de la clase dirigente argentina. Referentes políticos y sociales”, p. 116 a 145, disponible en: www.derecho.uba.ar/investigacion/consolidacion-del-estado-nacion-argentino.pdf.

GALARDI, Verónica Lescano. ‘La relación entre la intelligentsia y las diversas instancias de la educación argentina.” in Ortiz, Tulio (coord.). “La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires como ámbito de formación de la clase dirigente argentina. Referentes políticos y sociales”, p. 82 a 103, disponible en: www.derecho.uba.ar/investigacion /consolidacion-del-estado-nacion-argentino.pdf.

LEVAGGI, Abelardo. El derecho común en la jurisprudencia de los tribunales de Buenos Aires en la segunda mitad del siglo XIX. Disponible en http://www.historiadelderecho.uchile.cl/mwg-internal/de5fs23hu73ds/progress?id=qlSPYd W N2S&dl.

TESTA, Martín A. Una aproximación a algunos momentos libertarios en la Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires. Disponible en: http://www.derecho.uba.ar/publicaciones/ libros/pdf/nuevos-aportes-a-la-historia-de-la-fd-uba/una-aproximacion-a-algunos-momentos-libertarios-en-la-universidad-de-buenos-aires.pdf.

ORTIZ, Tulio y Scotti, L., Las reformas antes de la Reforma, en la Página de la UBA, sección dedicada a los 90 años de la Reforma Universitaria. Disponible en http://www.uba.ar/reforma/download/reformas.pdf. 2008.

ORTIZ, Tulio, Sinopsis sobre la historia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, disponible en: www.derecho.uba.ar/institucional/historia.

ORTIZ, Tulio. La Universidad de Buenos Aires en los tiempos del Peronismo. Preliminar a la cuestión en Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, su legado histórico. Departamento de Publicaciones. Facultad de Derecho. UBA. 2013. Disponible en http://www.derecho.uba.ar/investigacion/investigadores/publicaciones/ortiz-la-facultad-de-de recho-de-la-universidad-de-buenos-aires-su-legado-historico.pdf.

ORTIZ. Tulio. La Facultad de Derecho. Promediando el siglo XX en La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en la formación de las elites. Departamento de Publicaciones. Facultad de Derecho. UBA. 2012.

SANGUINETTI, Horacio. Estudios jurídicos y política en la Universidad de Buenos Aires, en Revista Jurídica de Buenos Aires, Vol. II-III, 1986; p. 43.

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES. Revista. London: Forgotten Books. (Original work published 1904), 2013. Disponible en: http://www.forgottenbooks.com /readbook_ text/ Revista1400010584/75.


Autor

  • Jorge Luís Batista Fernandes

    Graduado em Direito pela Faculdade Barão do Rio Branco (2007), Especialista em Gestão Ambiental Tecnológica pela FIRB/FAAO e Mestre em Direito pela Universidade de Brasília (2017). Atualmente é Coordenador de Educação, Treinamento e Estágio - Centrais Elétricas do Norte do Brasil S/A (Eletronorte). Tem experiência na área de Direito, com ênfase em Direito Administrativo, Direito Ambiental e Direito Constitucional, atuando principalmente nos seguintes temas: unidade de conservação, reserva extrativista, direitos humanos, servidão administrativa, impactos ambientais, desenvolvimento sustentável e termeletricidade.

    Textos publicados pelo autor

    Fale com o autor


Informações sobre o texto

Este texto foi publicado diretamente pelo autor. Sua divulgação não depende de prévia aprovação pelo conselho editorial do site. Quando selecionados, os textos são divulgados na Revista Jus Navigandi.

Comentários

0

Livraria